El Rate of Change (ROC) es probablemente el indicador más directo que existe: mide exactamente qué tan rápido cambia el precio de un activo en un período determinado. Sin trucos, sin fórmulas complicadas, sin interpretaciones místicas.
Mientras otros indicadores intentan suavizar, promediar o transformar los datos, el ROC te dice algo simple pero poderoso: si un activo costaba $100 hace 10 días y hoy cuesta $110, tienes un ROC de +10%. Punto.
Esta simplicidad es su mayor fortaleza. Cuando necesitas detectar cambios bruscos de momentum, identificar extremos de mercado o confirmar breakouts, el ROC te da la información sin filtros ni demoras adicionales.
A diferencia del RSI que se mueve en un rango fijo de 0 a 100, el ROC es ilimitado. Puede dispararse a +50% en una acción meme o caer a -30% durante un crash. Esta característica lo hace especialmente útil para mercados volátiles donde necesitas capturar movimientos extremos.






