El momentum es uno de esos indicadores que parece súper básico hasta que entiendes lo que realmente está midiendo: la velocidad pura del cambio de precio.
Mientras otros osciladores se complican con normalizaciones y fórmulas rebuscadas, el momentum va directo al grano. Te dice exactamente qué tan rápido se está moviendo el precio comparado con hace N períodos.
No es el indicador más sofisticado del mundo, pero su simplicidad es exactamente lo que lo hace útil. Especialmente cuando necesitas una lectura limpia de si el precio está acelerando o desacelerando.
Vamos a ver cómo funciona y por qué debería estar en tu arsenal de herramientas.






